Descripción
Si utilizamos el ejemplo de una hoguera, veremos que para que haya fuego es fundamental la presencia del oxígeno. La madera, la gasolina, el alcohol y otros elementos son excelentes para mantener una llama encendida, pero quedan sin utilidad cuando no hay oxígeno. Sin éste, no se produce combustión y, por lo tanto, no hay fuego.
En la vida conyugal es necesario descubrir lo que está interrumpiendo el suministro del “oxígeno”, pues nada puede sustituirlo. Sin embargo, ¿cuál es ese “oxígeno” que mantiene el “fuego” de un matrimonio? Usted lo descubrirá en las crónicas de este libro.
¡Lea y compruébelo!

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