Descripción
Dios le dio al hombre la misión de multiplicarse, llenar la tierra, sojuzgarla y señorearla. Considerando que actualmente la tierra alberga alrededor de ocho mil millones de personas, vemos que el hombre, de hecho, se ha multiplicado. Sin embargo, Dios no pretendía simplemente llenar la tierra de pecadores. ¿Cuál era, entonces, Su objetivo cuando le dio al hombre la misión de multiplicarse y señorear? La verdad es que Él desea reinar sobre la tierra, pero para ello necesita completar la edificación de Su casa, de Su santuario, que es la iglesia. Y, así como eligió a Moisés, Esdras, Nehemías, Pablo y tantos otros, Dios hoy nos llama a participar en la obra de edificación de la iglesia, Su tabernáculo con los hombres. Mientras lea este libro, usted escuchará de Dios que no debe temer a los ataques del enemigo. Aunque Satanás intente detener la obra, la buena mano de Dios está con nosotros durante el proceso de edificación.

Valoraciones
No hay valoraciones aún.