Descripción
A lo largo de los siglos, el Señor ha usado las características de Sus siervos en favor de Su obra, de manera soberana y en resurrección. El apóstol Pedro era un pescador, y cuando el Señor lo llamó, le dijo que seria un pescador de hombres (Mt 4:18-20). El trabajo del apóstol Pablo era hacer tiendas y su ministerio fue el de edificar las iglesias (Hch 18:1-3; 1 CO 3.10). En contraste, el apóstol Juan trabajaba como remendador de redes, ayudando a su padre a reparar todo para la pesca de sus compañeros, cuando el Señor lo llamó para seguirle (Mr 1:19-120).
De manera sencilla pero con serias advertencias, y además entrelazando las epístolas de Pablo, Pedro y Juan con el libro de Hechos, el autor, Dong Yu Lan, trae a la luz lo que podemos aprender con la experiencia y los escritos de estos Apóstoles Al presentar la revelación contenida en sus epístolas, su énfasis es la práctica de ellas, es decir, como aplicar su contenido en nuestro vivir. Si atendemos a lo que el Espíritu desea hablarnos por medio de este libro, ciertamente aprenderemos lo que necesitamos para ser los cooperadores que Dios hoy necesita.

Valoraciones
No hay valoraciones aún.