Descripción
La reconciliación del hombre con Dios fue iniciada por el Señor m i s m o, y e s t e hecho es enriquecedor. En el corazón y en el pensamiento de Dios, el hombre siempre ha sido objeto de Su amor. El amor es el vínculo entre la perfección, el Dios perfecto, y el hombre imperfecto.
En el Nuevo Testamento, el amor inconmensurable de Dios tomó forma en la persona de Su Hijo, Jesucristo, quien, como tabernáculo vivo entre nosotros, llevó a cabo el ministerio de la reconciliación.

Valoraciones
No hay valoraciones aún.